Ermita Santo Cristo del Sepulcro PDF Imprimir Correo electrónico
  La ermita es una construcción barroca del S. XVIII. Muy próxima a la Iglesia. De una sola nave, con Altar Mayor poco elevado, separado por rejas del Cristo Yacente y una tribuna de madera a los pies. Recoge en su  interior tres tallas: la de San Cristóbal, la Vírgen de las Candelas y el Santo Cristo del Sepulcro.

   Santo Cristo del Sepulcro (s. XVII): imagen de gran veneración en Berrocal. Aún no se sabe a ciencia cierta su autoría: quizás sea obra de Gregorio Fernández o de su taller, o tal vez de la Escuela Castellana, con influencias de Juan de Juni. En el s. XVII el modelo de Cristo Yacente de Gregorio Fernández goza de una gran difusión. Nuestra talla muestra muy bien las características de dicho modelo: cuerpo desnudo, cubierto con un sudario o paño de pureza, trágico y dramático con el objetivo de marcar el realismo duro para conmover a los fieles. De esta manera se marcan las heridas, los chorretones de sangre, las venas y los huesos de un cuerpo demacrado. El rostro es de gran expresividad y dureza, de ojos vueltos y agonizantes y boca abierta, que exhala el último suspiro de vida. El cabello cae en gruesos mechones ondulados sobre la almohada. Es tal la devoción que el pueblo le tiene que incluso con una cofradía que lleva su nombre.

Cinco cuadros: es óleo sobre tabla de un metro de altura. Hasta el año 1999 estuvieron colocadas sobre la cajonera de la sacristía de la Iglesia. En dicho año se restauraron y se situaron en el frontal de la ermita del Santo Cristo. Las escenas que en ellas se desarrollan son: El Calvario, La Anunciación, La Visitación, San Antón y Santa Catalina. Las figuras son largas, de rostros ovalados en el caso de las mujeres y delgados en los hombres. Las posturas son elegantes. El fondo suele ser un paisaje o una arquitectura. Muestran un claro estilo Manierista.